El reconocimiento a la Paella de todos

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La Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana ha otorgado el Premio al Proyecto 2014 a Wikipaella. De esta manera, el más alto organismo gastronómico de la Comunitat dignifica nuestro plato más popular, reconoce la Paella como parte fundamental de nuestro patrimonio cultural y pone de manifiesto la necesidad de seguir defendiéndola y promocionándola del único modo en que es posible hacerlo con éxito: entre todos.

Es por eso que este premio es de todos.

De Milagro, Ricard, Vicent, María, Amadeo, Juan, Vicent, Bene, Fran, Nacho, ConchaVirtudes, Pepe, Almudena, Jose, Nieves, “El Goma”, Susi, PedroAna, Maruja, Jaime, MariCarmen, Felipe, Mercedes, Margarita, Antonio y de todas las personas que habéis colaborado en la definición de la recetas de las Paellas clásicas a través de la herramienta de la web. 

De los más de 170 restaurantes distinguidos que, además de establecer el patrón estadístico de los ingredientes únicos, tratáis la Paella con respeto, profesionalidad y cariño. Y trabajáis cada día para ofrecer a vuestros clientes la posibilidad de degustar auténtica Paella. 

De Luis Arrufat, Rafa Vidal, Jesús Melero, María del Carmen Donet, Evarist Miralles, Juan Carlos Galbis, del Mercat Central de València y del Restaurante El Rek. Gracias a vuestra ayuda desinteresada fue posible llevar a cabo el proyecto “Seis Recetas de Un plato Único“. 

De Arroz La Fallera, que con su apoyo incondicional demuestra su total compromiso con la tradición cultural y arrocera de todos los habitantes de la Comunidad Valenciana. 

De la Conselleria de Turisme que desde el primer momento ha colaborado cediendo sus instalaciones para las galas de entrega de distintivos y la presentación del proyecto

De ti y de los 5.057 amigos en Facebook, de los 2.184 seguidores en Twitter y de los más de 25.000 usuarios dados de alta en la web (a día de hoy) que colaboráis y compartís información y contenidos. Ayudando así a la difusión del conocimiento y reconocimiento de las auténticas Paellas.

Y ante todo, este premio es de nuestros mayores. Que nos han enseñado, generación tras generación, a comer saludable y a disfrutar comiendo alrededor de una Paella. Trasladándonos una tradición que ha acabado formando parte de nuestra cultura como pueblo.

A todos vosotros, enhorabuena.

Y gracias por formar parte de Wikipaella, un proyecto hecho entre todos para defender lo que es de todos. 

@wikipaella

 

 

 

 

 

 


El ADN de la Paella Valenciana

Todos los ciudadanos de la Comunidad Valenciana crecemos con una idea muy clara de lo que es y significa la Paella Valenciana. Más que un plato, es un ritual de carácter social y familiar con profundas raíces y entrañables recuerdos para los que viven en esta tierra. Pero para el resto del mundo es un plato pletórico de posibilidades y envuelto en una absurda indefinición. Todos sabemos de las licencias y aberraciones que se perpetran con la Paella.

Paella Valenciana - Estivella - Camp de Morvedre (Valencia)

Paella Valenciana – Estivella – Camp de Morvedre (Valencia)

En un primer momento de la historia, la Paella Valenciana nace como un plato fruto de la inteligencia del ama de casa, que permite aprovecharlo todo y a su vez, duplicar el aporte nutritivo para los miembros de una familia. ¿Cómo? Combinando sabiamente arroz, legumbres, hortalizas y proteína animal. Productos que por aquel entonces, aquellos humildes valencianos sin neveras, tenían al alcance de su mano, dependiendo de la cosecha de cada temporada, de la caza, del “recapte” o del simple oportunismo. Lo que hoy denominaríamos Gastronomía de Kilómetro Cero. Partiendo de ese postulado, ¿se podría dar carta blanca a utilizar cualquier producto de la despensa mediterránea en la paella? ¡Correcto! De hecho así ha ocurrido desde siempre en el ámbito familiar. Cuántas madres hacen cada día las delicias de sus seres amados con Paellas de col, ajos tiernos y bacalao, o con taquitos de magro, alcachofas y habitas tiernas, etc. Arroces cocinados en paella.

Al margen de este tipo de arroces de casa, la memoria colectiva del pueblo valenciano hace lustros que se aferró a una serie productos vinculados estrechamente con su entorno agroalimentario. Gracias a invernaderos, frigoríficos y granjas industriales, esos ingredientes habituales llegaron a todos los hogares y a la restauración en cualquier época del año.

El trabajo de Wikipaella ha sido dar con esos ingredientes populares concretos, admitidos  en la Paella, que de forma participativa y alejados de localismos extremos y folclore gratuito, nos han mostrado el camino para llegar hasta la controvertida receta de la Paella Valenciana.

Guillermo Navarro durante la presentación a los medios locales del proyecto "Seis recetas de Paella Valenciana"

Guillermo Navarro durante la presentación a los medios locales del proyecto “Seis recetas de un plato único”

Nos hemos acercado con respeto y admiración a los intentos que han habido por unificar recetas o incluso patentarlas. Hablando con sus responsables hemos incorporado sus aprendizajes para tener en cuenta a todos. Ese fue el momento en el que pensamos que sólo una plataforma participativa, horizontal y ciudadana podría ayudar a comprender a todo el mundo, de qué se compone y cuál es la elaboración de nuestro gran plato. Estábamos obligados a crear para el proyecto las herramientas de participación y divulgación más objetivas posibles para eliminar los personalísimos y prejuicios que siempre han rodeado la receta de la Paella Valenciana. No ser juez y parte era fundamental para Wikipaella.

El carácter popular de la Paella vinculado al producto de proximidad hace casi imposible definir una única receta. Todos sabemos que el plato incorpora matices locales, por tanto, es en la búsqueda de la participación ciudadana y hostelera de tradición paellera, donde encontramos los canales para conseguir un contenido fértil para el proyecto. Por una parte las entrevistas y las recetas de los 170 restaurantes distinguidos durante el primer año. Un colectivo muy interesado en colaborar con el proyecto, que ha sido pieza fundamental aportando los datos necesarios en cuanto a los matices locales de la Paella. Gracias a ellos, Wikipaella empezó a caminar. Por otra parte las recetas subidas por los usuarios más activos en la aplicación, mediante la geolocalización de sus recetas, nos ayudan en el control y afinación de los matices locales.

Con todo el contenido recopilado en aproximadamente un año y subido a la aplicación, la herramienta ha generado un número acotado de ingredientes. Diez concretamente, que se replican en el 100% de recetas, y ocho ingredientes que se usan en mayor o menor medida dependiendo del lugar donde nos encontremos de la Comunidad Valenciana. La herramienta, a través de la estadística, sólo refleja los ingredientes que se usan en al menos un 5% de las recetas subidas. Con este material se definen los ingredientes utilizados según el lugar,  es entonces cuando hay que hacer carretera y visitar las poblaciones de referencia por tradición, para contrastar las peculiaridades locales reflejadas en la actividad de los usuarios. Tras más de de 700 km recorriendo la Comunidad Valenciana de Norte a Sur, realizando entrevistas a personas clave (mayores, cocineros amateurs, cronistas, etc.) recopilamos la información y elaboramos un material videográfico que nos ha servido para crear píldoras audiovisuales, donde se cumple la máxima de “Una imagen vale más que mil palabras”

En la siguiente fase observamos que no se trataba únicamente de simples matices locales a nivel gastronómico, sino que las variantes de la Paella Valenciana en cada población configuraban un símbolo de identidad propio, del que sus gentes se han sentido siempre tremendamente orgullosas. Esto reafirmó nuestra idea inicial de no poder cerrar la receta en una sola opción. Había que respetar la fabulosa diversidad y esencia de la Paella Valenciana en los territorios más representativos, tanto en el fondo como en la forma del proyecto. Pero había que definir y elegir…

SEIS RECETAS DE PAELLA VALENCIANA

Seis recetas que son una simple muestra, no son las únicas, pero sí configuran un patrón válido de las variantes más significativas de nuestra geografía y abarcan los 18 ingredientes posibles en la elaboración de la auténtica Paella Valenciana. No hay una única receta, pero sí unos ingredientes únicos.

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Jesús Melero, Luis Arrufat, Maria del Carmen Donet, Rafael Vidal, Juan Carlos Galbis y Evarist Miralles

Ayudados por cocineros profesionales de contrastada experiencia y con el incondicional apoyo de Arroz la Fallera, se desarrolla el proyecto “Seis recetas de un plato único” con el que también hemos conocido el método y la técnica para cocinar paellas a leña, todo un arte y sin duda, un valor añadido para los más entendidos.

De Norte a Sur:

– En Castellón por ejemplo hemos incorporado los ingredientes más comunes en las Paellas de la provincia, desde las alcachofas de Benicarló, las costillas de cerdo, cuyo origen se encuentra en las tradicionales matanzas de la zona, las verduras más usuales, como el pimiento o el “Pèsol fi” (guisante tierno con su vaina). El cocinero representante es Luis Arrufat, castellonense talentoso, y uno de los 2 profesores que tiene la Comunitat Valenciana en el BCC (Basque Culinary Center)

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Los cocineros fueron grabados de dos en dos y con cuatro cámaras a la vez, para captar cada detalle de la elaboración de cada receta.

– La Comarca de l’Horta y Camp de Túria, con una de las recetas más extendidas en la provincia de Valencia, en Foia de Bunyol, Camp del Morvedre… Utilizan los ingredientes básicos con pequeños matices. Es cocinada por una de las personas que más ha trabajado por la Paella Valenciana, Rafael Vidal, desde su restaurante Levante de Benissanó ha colaborado con Jose Andrés supervisando que en sus restaurantes de EEUU se pueda disfrutar de la auténtica Paella Valenciana. Además de preservar uno de los tesoros de la paella, “El garrofó pinto”, que cultiva con especial dedicación en su huerto.

El video interactivo "Seis recetas de Paella Valenciana"  está grabado con la tecnología más avanzada. El usuario puede seguir y conocer cada una de las recetas en tiempo real.

“Seis recetas de un plato único” fue concebido como un video lúdico, didáctico e interactivo. Donde el usuario puede navegar por las diferentes recetas en tiempo real o saltar de un momento de elaboración a otro.

La Ribera Alta representa una de las zonas más ricas desde el punto de vista agroalimentario. Tiene variantes muy arraigadas en el acerbo cultural de esta área. “Les pilotetes”, por ejemplo, o el pimiento verde en el sofrito, como utiliza el gran Juan Carlos Galbis en este caso. Los Galbis, amén del famoso Record Guiness de 1991 (paella de 100.000 raciones), llevan tres generaciones dedicándose en cuerpo y alma a hacer buenas Paellas por todo el mundo.

Rodaje de "Seis recetas de Paella Valenciana" en el Parque Natural de La Albufera - El Palmar (Valencia)

Rodaje de “Seis recetas de un plato único” en el Parque Natural de La Albufera – El Palmar (Valencia)

La Ribera Baixa. Otra de las receta más extendidas. Es la utilizada por el Concurso Internacional de Paellas que Sueca, embajadora de la gastronomía Valenciana por los cinco continentes. Este año han realizado preselección de concursantes en China, Japón, Australia y Nueva Zelanda. Esta receta permite incorporar el pato de l’Albufera, y la realiza Jesús Melero, histórico coordinador del concurso y vicepresidente del club de Jefes de Cocina de la Comunidad Valenciana.

Making off de "Seis recetas de Paella Valenciana" Mari Carmen Donet - Cocinera del Restaurante Parpalló de Barx, en maquillaje.

Making off de “Seis recetas de un plato único”. Mari Carmen Donet, cocinera del Restaurante Parpalló de Barx, en maquillaje.

– En La Safor, mantienen “les mandonguilles” y el pimiento como en la Ribera Alta, pero con diferente condimentación, en este caso incorporamos el toque maestro de la veterana cocinera MªCarmen Donet. Realiza el sofrito sin tomate, además de la utilización de las alcachofas que le otorgan al plato un sabor con una personalidad muy diferente al de otras comarcas de la provincia. Esta cocinera es una eminencia en la zona, a los fuegos del Parpalló. Es la Paella que Ricard Camarena defiende con absoluta pasión.

– La Marina nos ofrece la versión más meridional de la Paella Valenciana, ya en tierras alicantinas, además de añadir el pimiento rojo y la ñora tan presentes en la cocina alicantina y en algunas comarcas centrales. Evarist Miralles que es de Pego, y ejerce de Pegolí, añade unos matices muy singulares, que llenan de colorido y frescura a la paella. Evarist fue el representante español en el Bocusse d’Or 2012, con una dilatada trayectoria como formador en la red de Centros – CdT e Innvatur de Benidorm. Él representa la más fiel y tradicional versión alicantina de la Paella Valenciana.

Estas seis zonas de influencia permiten mostrar unas recetas con las que todos los ciudadanos de la Comunidad Valenciana se sienten reflejados. Son la mejor muestra de la esencia poliédrica ya no solo de nuestra receta más universal sino de nuestro carácter como pueblo.

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Queremos agradecer el interés que ha despertado la presentación del proyecto “Seis recetas de un plato único”, en Valencia y Madrid, tanto en medios nacionales como extranjeros, donde hemos encontrado titulares inspiradores, para continuar con esta gratificante tarea de divulgar nuestra tradición gastronómica. El proyecto como ya sabes es de todos y hecho por todos con lo que tu participación es vital, ya sea compartiendo tu receta o proponiendo un restaurante donde traten con cariño nuestras recetas y merezca ser reconocido por ello.

Presentación del proyecto en Kitchen Club de Madrid.

Inicio de la Presentación del proyecto en Madrid.

Show Cooking con Rafael Vidal, Juan C. Galbis y Evarist Miralles en Kitchen Club Madrid

Show Cooking con Rafael Vidal, Juan C. Galbis y Evarist Miralles en Madrid

Equipo Wikipaella en la presentación de "seis recetas de Paella Valenciana"  el 22/07/14 en Kitchen Club de Madrid.

Parte del equipo Wikipaella y Arroz la Fallera en la presentación de “Seis recetas de un plato único” en Madrid.

Los medios asistentes a la presentación pudieron degustar 3 recetas de auténticas Paellas valencianas.

Los medios asistentes a la presentación de Madrid pudieron degustar 3 recetas de auténticas Paellas valencianas.

Equipo @wikipaella

 


La Paella, claves de su historia

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La Paella es un plato que ha superado fronteras y se puede encontrar en cualquier lugar del mundo. Elaborada con mayor o menor fortuna, sus diversas interpretaciones diferirán mucho de las que los alicantinos, castellonenses y valencianos consideran genuinas. Este post quiere aportar luz en este sentido, sobretodo para explicar que han existido momentos clave en la historia que sirven para entender su evolución.

La Paella tiene un humilde origen en la cuna del arroz, Valencia, junto a la Albufera, de ahí hasta convertirse en el emblema de la cocina española o en un mito a nivel internacional concurren múltiples circunstancias. Fechas que dan pistas, de cómo poco a poco una comida casera se va posicionando al más alto nivel, despertando admiración e interés hasta llegar a las cocinas de la realeza europea, o incluso a cruzar el charco para ser el plato favorito de un presidente de los Estados Unidos de América.

Nos atreveríamos a asegurar que la Paella ha sido el embajador con mejores credenciales del cuerpo diplomático español a lo largo de la historia.

1238: Jaume I manda por primera vez alejar el cultivo del arroz de extramuros de ciudad de Valencia hacia el barrio de Ruzafa. Porque generaba un ambiente insano, poco salubre y foco de enfermedades. (Posteriormente otros edictos reales alejarían aún más los campos de arroz hasta la Albufera)

1324: Llibre de Sent Sovi, sólo hay una única referencia a una receta de arroz (harina) y leche de almendras.

1520: Las primeras recetas escritas las encontramos en el Llibre de Coch, son dos únicamente: Arròs ab brou de carn, Arròs en cassola al forn ( Arroz de caldo de carne, Arroz en cazuela al horno) del último extraemos este pasaje: “e quant sia acabat de coure veuras que lo arros haura feta vna crosta la qual es molt bona” (cuando se acabe de cocer verás que el arroz ha hecho una costra muy buena). Sabemos que uno de sus ingredientes eran los huevos frescos, por ello deducimos que posiblemente nos encontremos ante el arroz con costra que disfrutaron en la primera representación del Misteri D’Elx. Bromas a un lado, elLibre del Coch de Ruperto de Nola, cocinero del rey Fernando de Nápoles, es el primer recetario impreso. En él se explica cómo cortar la carne, servir bebida o como preparar los pescados del mediterráneo. Es uno de los manuales más influyentes en la historia de la gastronomía europea.

Durante el reinado de Felipe II (1527-1598) una embajada del Japón imperial, a su llegada a España por el puerto de Alicante, pernoctó en la ciudad y todos fueron agasajados por la nobleza local, donde probaron arroces valencianos. De todo ello dio cuenta Francisco Martínez Montiño cocinero mayor del rey, desplazado con el objeto de hacer más grato su viaje hasta el Escorial.

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Siglo XVI, se tiene noticia del cultivo de arroz en Valencia por un estudio denominado “Agricultura General” de Gabriel Alonso de Herrera (1470-1539) este libro se publica en 1513, cuya versión corregida por la Sociedad Económica Matritense vuelve a salir en 1818. En ella se menciona el cultivo de arroz de regadío en Valencia, se narran procesos como el blanqueado y limpiado de cascarilla -mediante garbilladores- En esta obra, Francisco de Paula Martí y Mora (1761-1827) Un eminente erudito de Xàtiva escribe un pequeño anexo, es el primer texto relevante acerca del uso y consumo del arroz en Valencia. Una documentación crucial para saber cómo se cocina el arroz en Valencia, a diferencia del resto del mundo. Aquí radica la clave de por qué somos tan exigentes cuando nos encontramos frente a un arroz. Nos separan casi doscientos años, pero poco ha cambiado. Transcribimos el texto íntegro por su interés para el lector:

Los valencianos tiene la vanidad, a mi parecer bien fundada, de que nadie ha llegado a saberle condimentar mejor que ellos, ni de más diferentes modos, y es preciso concederles la preferencia, pues con cualquier cosa que lo guisen sea de carne, pescado o con legumbres solas, es sin duda un bocado sabroso, y tanto mejor cuanto más sustancia se le echa.

Nada tiene de extraño que los valencianos hayan llegado en esta parte a un grado de perfección, desconocido en las demás provincias, por ser el alimento casi exclusivo con que se mantienen, particularmente la gente que no tiene grandes facultades, y han estudiado con este motivo los medios de hacerle más grato al paladar. En todas partes han querido imitarlos, y para esto lo suelen dejar a medio cocer, llamándolo equivocadamente arroz a la valenciana, persuadidos de que aquellos naturales lo comen casi crudo, por haber observado que los granos cocidos quedaban enteros y separados en los guisos valencianos. Pero el misterio de este bello resultado no consiste más que en saber proporcionar la cantidad de caldo o agua a la de arroz que guisan, de modo que quede bien penetrado al mismo tiempo de haberse consumido. Daremos, sin embargo, aquí para los curiosos las reglas que hemos observado guardan generalmente.

Para que el arroz a la valenciana salga como lo hacen aquellos naturales es preciso que cueza a fuego muy activo, prefiriendo el de llama, a fin que no se interrumpa el hervor. Para saber la cantidad fija de caldo que se necesita, sea cual fuere la que se pretende guisar, llevan generalmente la regla de removerlo con una cuchara de palo, y antes de que repose…” [Francisco de Paula Martí 1818]

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Esta descripción muestra lo famoso que era el plato a comienzos del siglo XIX, y de cómo era replicado el plato en otras regiones. Resulta curioso ver que el vocablo “Paella” no aparece para nada citado en el texto, en su lugar se menciona “Arroz a la Valenciana”.

También resulta al menos chocante que Alexandre Dumas (1802-1870) a pesar de haber recorrido España, a mediados del siglo XIX en su Le Grand Dictionnaire de Cuisine no dedica entradas a la Paella. Sin embargo Richard Ford (1796-1858), un viajero inglés, con curiosidades culinarias, al pasar por Valencia describe un arroz como: “sol i separat” a pesar de ello los cronistas locales ya empiezan a mencionar el plato y a distinguir entre Paella y Paelleta.

La popularidad de la Paella es notable en el territorio español durante el siglo XIX, pero a pesar de ello el famoso cocinero francés Georges Auguste Escoffier (1846-1935), al escribir un folleto sobre arroces, ignora el plato valenciano. Francia siempre ha colaborado poco.

La Paella Valenciana en la primera mitad del siglo XIX es el plato por antonomasia en recepciones y celebraciones en toda España. Recientemente, el escritor aragonés, Jose María Pisa en su libro “Biografía de la paella” Ed. De re Coquinaria (2011), ha recogido de forma detallada innumerables referencias en este sentido. Aunque durante toda la obra mantiene una fijación obsesiva por retirar a la Paella el apellido de valenciana, negando una identidad incuestionable. Por eso, su libro, a pesar de la erudición desplegada, queda falto de rigor sobre el origen.

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Abramos un pequeño paréntesis – El carácter y usos protocolarios que tiene durante el siglo XIX la Paella en España, se trasladan al extranjero. Durante la celebración de las Exposiciones Universales es donde Paella o “Arroz a la Valenciana” adquiere una popularidad inusitada. La primera de estas exposiciones tuvo lugar en Londres en 1851 y otra en 1862 en la misma ciudad, posteriormente, Paris (1867), Filadelfia (1876), Amberes (1885), Barcelona (1888). Estas exposiciones servían para mostrar los adelantos de los países, sus recursos naturales y sus incipientes industrias. En ellas se comparaban productos, se difundían ideas útiles y se ensanchaba el círculo geoestratégico en las relaciones socioeconómicas. España, la mayor parte de ocasiones acudió con cocineros valencianos, que ofrecían Paellas asombrosas, elaboradas con productos de lujo, con el afán de impresionar al auditorio. La región valenciana participó de forma activa en este tipo de convocatorias, y a imitación de ellas organizó otras de carácter regional, que dieron como fruto la Feria de Muestras Internacional Española. El recinto ferial abrió sus puertas en Valencia en 1917, en el vestíbulo de la nueva Estación del Norte, y en el patio del Imperial Colegio de Niños de San Vicente Ferrer. Después se trasladaron al Paseo de la Alameda, allí fueron destruidas en la guerra civil, y reconstruidas posteriormente. Este tipo de eventos que se han mantenido hasta nuestros días. Esto explica la vinculación histórica de la capital del Turia con los certámenes feriales. Cerremos paréntesis.

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1867: José de Castro y Serrano, miembro de la Real Academia Española y curioso gastrónomo, hace constar que en uno de los restaurantes de la Exposición Universal de París se servía “Arroz a la Valenciana”. El autor añade más datos sobre el éxito de aquel acontecimiento: “media Europa invadía París y la otra media hacía cola para probarla”

La receta se hace popular en Bélgica donde se denomina Riz a la Valenciennes y este plato se haría posteriormente más popular en Bruselas (Paella Grand Royale)

1876: Alfonso XII ofrece, en solemnes banquetes, “Arroz a la Valenciana” con esta denominación consta en los menús impresos de los ágapes, el término “Paella” se populariza años más tarde- al Príncipe de Gales y al Gran Duque de Sajonia. La Paella en la mesa del Rey ennoblece el plato y favorece su divulgación. Hay constancia, a partir de este momento, que el arroz a la manera de Valencia ocupa lugares de honor en numerosas celebraciones que tienen lugar a lo largo de la geografía española, sea para inaugurar un museo, o para que el arma de Artillería rinda tributo a Santa Bárbara, su patrona.

1885: Se publica “Novísimo manual práctico de cocina española” donde ya se muestran divergencias claras en la receta original de la Paella.

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1896: El francés, Eugène Lix, filma por primera vez, la realización de una Paella en Valencia.

1896: El diplomático Ángel Ganivet incluye en sus “Cartas finlandesas” la crónica de un viaje a Valencia para comer la “legítima Paella”. Dato fundamental que demuestra se ha expandido por un territorio mucho más vasto que el que la vio nacer y ha sufrido múltiples interpretaciones y mistificaciones. ¿De qué se compondría la genuina Paella que buscaba el diplomático en Valencia? Dionisio Pérez Gutiérrez, autor del primer inventario sistemático de la cocina regional española, sentencia escuetamente: “anguilas, caracoles y judías verdes”.

Al enciclopédico escritor y cronista gastronómico Néstor Luján (1922-1995) esta fórmula le parece excesivamente esquemática y ofrece datos sobre la presencia de pollo u otras especies volátiles, como patos salvajes de la Albufera, en los albores del plato. Sea como sea, la Paella, a finales del siglo XIX, inicia su evolución en ambos sentidos. Un personaje de Galdós presume de haber introducido almejas en el plato y el ingeniosísimo Julio Camba (1882-1962) se muestra escéptico ante alguien que promueve una Paella con chorizo. De tal manera que, por aquellas fechas, Vicente Blasco Ibañez no tuvo más remedio que calificar de “gran circo gastronómico” la famosa especialidad de su tierra.

1906: En el marco de la Conferencia Internacional de Algeciras, donde las potencias europeas discutían agriamente sobre el futuro de Marruecos, el duque de Almodóvar -jefe de la delegación española- ofreció una Paella al aire libre al resto de comisionados. A decir de uno de los periodistas presentes, tras la digestión del arroz, el conflicto se encaminó a una rápida solución. “Un estómago lleno es una sólida garantía para la paz”, concluyó el cronista. Nadie ha estudiado el contenido de la Paella como herramienta diplomática, pero alguien debería hacerlo, porque es un hecho contrastado.

1910: La Paella vivía un momento de expansión increíble. Era un plato en carta servido en Delmónico’s Restaurant al que era muy aficionado el presidente Franklin D. Roosevelt (1882-1945)

1936-1939: Durante la Guerra Civil Española en el bando sublevado existió la orden de disparar a los soldados, independientemente del bando al que pertenecieran, si estaban haciendo una Paella a cielo abierto en las zonas desmilitarizadas. La razón no era otra que la fidelidad mostrada por Valencia a la Segunda República. Fue la última en caer.

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Las influencias, idas y venidas de la Paella por el mundo la han convertido en un puzzle de gigantescas dimensiones donde todavía faltan por encajar muchas piezas. En Wikipaella pensamos que con el trabajo y empeño de todos podremos construir este fantástico rompecabezas y decirle al mundo qué es y qué no es la Paella para los ciudadanos de la Comunidad Valenciana.

Podemos contribuir al trabajo colectivo subiendo nuestra receta aquí

Equipo Wikipaella
@wikipaella

 


Verdades y verduras de la Paella en la Comunidad Valenciana

La forma tradicional de cocinar paella en Valencia y comarcas próximas, como L’Horta y gran parte de La Ribera ha popularizado el uso de una serie de ingredientes vegetales que para muchos son la esencia de la Paella Valenciana: Bajoqueta, garrofó i tavella dice la canción.

"BAJOQUETA, GARROFÓ I TAVELLA" Las tres gracias de la paella. Estas son las legumbres frescas que forman parte de los ingredientes de la paella valenciana. FOTO: Concurso Paellas Sueca 2013

“BAJOQUETA, GARROFÓ I TAVELLA” Las tres gracias de la paella. Estas son las legumbres frescas que forman parte de los ingredientes de la paella valenciana. FOTO: Concurso Paellas Sueca 2013

Un libro de los más referenciados por autores y críticos gastronómicos valencianos al hablar de la paella es Els nostres menjars de Martí Domínguez (1978). Es un fabuloso tratado sociológico y costumbrista de los valencianos a través de sus comidas: “Fer paella, anar de paella – als horts, a la muntanya al mar – és una festa, un comboi…” Destaca que ir de Paella no es únicamente ir a comer, es un evento social, un acto lúdico-social. También se relacionan con minucioso detalle los vegetales empleados en la elaboración de la paella: “bajoqueta de ferradura, fesols de garrofó tendres (desgranats). A l’estiu hi ha costum d’afegir un grapat de fesols de tavella, i a l’hivern unes carxofes trossejades. Si no hi ha garrofó tendre, en podem posar del sec, remullat i cuit prèviament. Ho podem perfumar amb romaní, una rameta tendra que deixarem bullir amb l’arròs un parell de minuts”.

Alcachofa ingrediente de la paella valenciana de invierno.  En Cofrentes tienen por costumbre freirla al principio y reservar. Con ello no oscurece el arroz. Un magnífico truco.

Alcachofa ingrediente de la Paella Valenciana de invierno. En Cofrentes tienen por costumbre freírla al principio y reservar. Con ello no oscurece el arroz. Un magnífico truco.

Lourdes March, mujer sabia y ponderada donde las haya, en “El libro de la paella y de los arroces” (1985) Alianza editorial. Destaca como ingredientes: Judías verdes “ferraúra”; judías de grano tierno “tavella” (cuya vaina se desecha) y garrofón, judía alta garrofal, variedad originaria de Valencia, con la alubia o grano, grande, aplanado y blanco (cuya vaina se deshecha). En nuestra road-rice-movie de la Paella encontramos a Vicent en Carlet, quien siguiendo la tradición oral de Ausiàs March y Joanot Martorell nos introduce los términos: “fesols de trencar, o de la ferradura; fesols de desfer, i fesols de la peladilla”

El garrofó es uno de los ingredientes con mayor personalidad en la paella valenciana. Cada agricultor, cada comarca, cultiva con mimo este producto que llegó a Valencia desde el Perú. También se le conoce con el nombre de judía de Lima

El garrofó es uno de los ingredientes con mayor personalidad en la paella valenciana. Cada agricultor, cada comarca, cultiva con mimo este producto que llegó a Valencia desde el Perú. También se le conoce con el nombre de judía de Lima

Pero esto hay que explicarlo con coherencia en su contexto, con sentido común, porque a la hora de comer, los dogmatismos son de lo más indigestos. Otros han intentado esquematizar aplicando el principio del reduccionismo a la receta, para acotar mínimos y zanjar de un plumazo cuestiones que son imposibles de resolver, y mucho menos desde la imposición con el ordeno y mando. Querer cerrar la receta de la Paella Valenciana a unos ingredientes básicos es poner puertas al campo, eso no sería prudente hacerlo, ni desde Valencia, ni desde las Chimbambas, por eso las legumbres y las verduras ofrecen algunas de las mejores claves para desentrañar los enigmas de la Paella.

Momento de saltear el "rotjet" cuando la carne ya está bien dorada.

Momento de saltear el “rotjet” cuando la carne ya está bien dorada.

Es importante saber que para encontrar documentación e información válida sobre la Paella hay que ir a las fuentes, recorriendo la geografía de la Comunidad Valenciana y preguntando a los que más saben, los mayores. También es necesario leer, pero hay que tener cuidado con internet, concretamente con Wikipedia, sí, Wikipedia, no Wikipaella, que está hecha desde la tradición colectiva. En Wikipedia cualquiera puede soltarte el rollo. Es un despropósito absoluto, donde se pueden leer cosas como que la Denominación de Origen Paella Valenciana rige nuestro plato (esta iniciativa además de ser un fantástico intento del amigo Rafa Vidal por solucionar el problema de la confusión sobre la receta, fue una de las inspiraciones de este proyecto) o frases atribuidas al erudito agrónomo, Francisco de Paula Martí, que debió de ser un vampiro, porque empieza a escribir sobre la Paella en 1350, antes del descubrimiento de América, y quinientos años después todavía sigue emitiendo edictos muy fundamentados. Lo dicho, rigor.

El toque de romero es esencial y evocador en la paella valenciana. Nos traslada al campo

El toque de romero es esencial y evocador en la Paella Valenciana. Nos traslada al campo

La Paella es valenciana, porque nace en Valencia, y por mera cuestión demográfica, su receta tiene más presencia al imponer una tasa de población más elevada – la Gran Valencia incluye la capital y su área metropolitana con 45 municipios abarcando un total de 1.774.201 habitantes, distribuidos en una extensión de 628,9 km2 y una densidad de población de 2.478 hab./km2. Además debemos contemplar como área de influencia de esta forma de cocinar la Paella, desde Sagunto hasta Cullera por la costa, y Alzira y la Serranía por el interior de la provincia. En esta demarcación la receta es bastante homogénea sin apenas variaciones, porque se nutre de la misma despensa – la rica huerta valenciana.

La Paella Valenciana se elabora con muchos de los productos que se cultivan en sus huertos pero a fin de cuentas, no hay solo una, son más tipos de Paellas las que nacen del día a día, de la sabia relación del cocinero con su despensa y con el producto de temporada: – Col y bacalao, fetge de bou, arrossejats, cuaresma, panses i cigrons, Paella de ceba, Paella d’hivern… y miles y miles de arroces variados y sabrosos condimentados al gusto de esta tierra, a los que nadie está dispuesto a renunciar. Pero volviendo al objetivo Paella Valenciana, no todos los valencianos tienen claro, qué es Paella Valenciana. Lo que sí está clarísimo es lo que no es.

Los intentos por estandarizar la receta de la Paella, ya fueran institucionales o particulares, se han topado con una realidad poliédrica y con aristas difícil de trabajar, donde no todos los valencianos se identifican con una receta absolutista, y mucho menos alicantinos y castellonenses, que también son actores principales de esta función.

Existen infinidad de variaciones dependiendo de la localidad, comarca y sobre todo estacionalidad de los productos del campo. El común denominador y gran valor añadido que tienen todas estas formas de interpretar la Paella, es la de estar elaboradas precisamente en un caldero único, diseñado para transmitir  el poder del fuego al arroz y con productos frescos de proximidad, sean de la huerta, del corral, del mar o de la montaña. Aunque lo realmente importante es: una persona de la Comunidad Valenciana, a la hora de cocinar una Paella para los suyos, siempre lo hará con EL MEJOR PRODUCTO QUE TENGA EN ESE MOMENTO A MANO, Y CON TODO EL CARIÑO POSIBLE, TAL Y COMO LE ENSEÑARON SUS MAYORES. Y para él/ella siempre será un gusto congregar a la mesa a su gente para disfrutar de la Paella que con tanto amor ha preparado para ellos. Este es el principio básico que rige el tormentoso amor de los valencianos (de Comunidad Valenciana) por la Paella, la tradición ha hecho que este plato sea mucho más que una receta y se convierta en un atributo más de la cultura de un pueblo.  

La Paella Valenciana está considerada por expertos del departamento de tecnología de los alimentos de la Universidad Politécnica de Valencia, paradigma de la Dieta Mediterránea, y eso es patrimonio inmaterial de la humanidad. Pero ha de estar bien hecha, con productos naturales y respetar la tradición, manteniendo así el equilibrio perfecto entre carbohidratos, grasas y proteínas.

Carne blanca de ave, conejo, verduras, legumbres, aceite de oliva, arroz. Son hidratos de carbono complejos y proteinas de alto valor biológico con bajas cantidades de grasa. La combinación entre legumbre y arroz aporta todos los aminoácidos de la proteína vegetal

Carne blanca de ave, conejo, verduras, legumbres, aceite de oliva, arroz. Son hidratos de carbono complejos y proteinas de alto valor biológico con bajas cantidades de grasa. La combinación entre legumbre y arroz aporta todos los aminoácidos de la proteína vegetal

Elaborada a partir de un cereal como el arroz, pescado o carne, verduras, legumbres y aceite de oliva. El arroz, contiene hidratos de carbono complejos, el conejo y el pollo, aportan proteínas de alto valor biológico y bajas cantidades de grasa. La combinación entre legumbre y arroz aporta todos los aminoácidos de la proteína vegetal. La carne supone además una fuente importante de minerales como el hierro y las vitaminas B3 y B12. Las verduras, aportan vitaminas, minerales y fibra. Si además se complementa la comida con una ensalada variada, elaborada con productos de la huerta, y elegimos para finalizar la comida una pieza o porción de fruta fresca como la naranja o el melón, obtenemos un menú completo y equilibrado.

La Paella no es el “Cuerno de la Abundancia” donde todo cabe, y además con premio sorpresa, como interpretan en otras latitudes. La Paella es una comida sana, que aporta nutrientes variados y suficientes, obtenidos a partir de productos frescos de proximidad y de temporada. Es un privilegio la interpretación que hacen nuestras gentes del producto a través de técnica y creatividad.

Hay Paellas para todos los gustos, con ingredientes muy variados, pero tanto el alicantino, castellonense o valenciano, son conscientes que para triunfar con la Paella hay que ser legítimo con la tradición y utilizar el mejor producto posible. Ahí estriba la diferencia con el hostelero oportunista capaz de ofrecer cualquier cosa que se parezca a una Paella al incauto turista que demanda algo auténtico o tradicional. Eso ocurre en Cancún, pero también en Valencia o la Costa Alicantina. La paella ofrece unos márgenes comerciales cuantiosos, y por eso hay mucha gente mediocre que ve en esta especialidad de la gastronomía una oportunidad de oro para lucrarse. Una de las tareas de Wikipaella es reconocer de una forma neutra y objetiva el trabajo de los que lo hacen bien, la respetan desde hace años siendo fieles a la tradición del lugar. 

 Garrofó de la cella, producto integrado en el movimiento Slow Food por la familia Alepuz de Almusafes

Garrofó de la cella, producto integrado en el movimiento Slow Food por la familia Alepuz de Almusafes

Otra manía de los valencianos es la leña, por eso es tan difícil encontrar establecimientos de su gusto en el centro de las ciudades. Muchos de los grandes templos de la Paella se encuentran en las afueras. Achacable quizá al toque ahumado de leña de naranjo que eleva la paella a los altares. De la misma manera que alicantinos también idolatran la Paella de su zona, la de conejo y caracoles, pero también cocinada con leña, en este caso, sarmientos.

¿Entonces existe una verdadera y auténtica Paella? ¿La cuadratura del círculo…? ¿O se trata de una utopía? ¿Una forma de paraíso gustativo del todo imaginario que anhelan los valencianos? 

La Paella perfecta, existe, y es con toda certeza la de nuestra madre, la de la tuya y la de la persona que tienes al lado. La auténtica y tradicional Paella es la que se viene haciendo de la misma forma generación tras generación, incorporando los ingredientes que da nuestro mar y nuestra tierra.


15 pasos para comer de la Paella “como toca”

Tras publicarse inicialmente como un post el 31/03/12 en el blog “Paco a la Naranja”, el “Manual para comer de la paella” se convirtió en un fenómeno viral global. Tres años después y reposado, como las buenas paellas, en Wikipaella lanzamos la versión remasterizada. El tutorial definitivo para enfrentarse con una cuchara de madera a un artilugio de acero con más de 3 milímetros de espesor, cargado de historia, cultura. Todo un reto, digno de titanes.

La paella como plato colectivo, puede y debe ser comido directamente en el propio caldero. Pero existen una serie de normas consuetudinarias que ni por apetito ni exceso de confianza se deben olvidar.

La paella como plato colectivo, puede y debe ser comido directamente en el propio caldero. Pero existen una serie de normas consuetudinarias que ni por apetito ni exceso de confianza se deben olvidar.

Conviene advertir que para los valencianos, la paella como plato colectivo, puede y debe ser comido directamente del caldero – también denominamos caldero al recipiente de hierro –. Y con cuchara. Maticemos, que no sea sopera, que sea más plana que onda. Hay un aspecto curioso de la tradición que habla de comer de la paella con cuchara de madera, aunque algunas veces se magnifica más el material que el propio utensilio; ciertamente, esa era antiguamente la costumbre, un hábito cuando las cucharas eran unipersonales del todo intransferibles, y de madera; entonces cada comensal tenía la suya, de boj, bien pulida para uso cotidiano.
Ahora hay restaurantes que ponen en la mesa cucharas de madera nuevas, sin estrenar, envueltas en celofán, de tamaño enorme y textura áspera e incómoda. Un buen consejo para el comsensal es que se las lleven como souvenir y utilicen una cuchara plana, que las hay y un consejo para el restaurante es que busquen un proveedor de cucharas pulidas, listas para ser utilizadas y disfrutadas.
Comer de la paella con tenedor es ridículo, pero comerla de una cuchara-souvenir de madera áspera raya la “coentor”

La cuchara de madera se ha convertido en un símbolo más que un utensilio realmente práctico.

La cuchara de madera se ha convertido en un símbolo más que un utensilio realmente práctico.

La lógica nos lleva a servir en plato a las criaturas, o a los invitados que nunca han comido directamente de la paella y les pueda resultar extraño. Visto con cierta perspectiva podemos parecer beduinos disfrutando del cuscús en la haima. Realmente somos un pueblo de costumbres similares. Volviendo al emplatado, el cocinero sirve o “escudella”, siempre del centro, para no estorbar ni desdibujar el espacio del resto de los comensales: cada uno come de la parte que le ha tocado delante. Comer de la paella es un sencillo ritual, lleno de sabiduría provechosa, ya que hace que el arroz no se enfríe bruscamente y permite acceder a lo más deseado de la paella para los valencianos, el “socarraet”.

 

"Socarraet" El caviar de los valencianos. "Tostado no quemado" como diría Vicent Bond.

“Socarraet” El caviar de los valencianos. “Tostado no quemado” como diría Vicent Bond.

Comer de la paella es un sencillo ritual lleno de sabiduría provechosa. Los valencianos gustan de comer el arroz, ni demasiado frio, ni demasiado caliente. En la paella mantiene una excelente temperatura durante largo tiempo.

Comer de la paella es un sencillo ritual lleno de sabiduría provechosa. Los valencianos gustan de comer el arroz, ni demasiado frio, ni demasiado caliente. En la paella mantiene una excelente temperatura durante largo tiempo.

Si usted come de la paella debe saber:

1.- La paella es como una caja de quesitos en porciones. Desde el borde en ángulo hacia el centro, respetando escrupulosamente el tajo del vecino. Conviene mantener el “cavallonet”, una linde de separación, un muro infranqueable mientras sea posible.

2.– Los comensales deben estar distribuidos alrededor de la paella de forma equidistante y accesible.

3.– No es conveniente que los grandes devoradores estén juntos, se les tiene que intercalar entre personas con menor apetito.

4.– El cubierto más apropiado para comer de la paella es la cuchara. Si es de madera bien pulida, mejor. El tenedor es cursi.

5.- Si un comensal desea exprimir unas gotas de limón, está en su derecho, nadie es perfecto, pero deberá contar con la aprobación de sus vecinos, a los que procurará no salpicar. El limón se utilizaba antaño para desengrasar los dedos o limpiar el tizne. Actualmente también se utiliza para enmascarar un arroz con poco o mal sabor.

6.- La comida empieza tras el reposo preceptivo del arroz, y la proclamación solemne del patriarca, o persona de mayor rango social: “¡Vinga que es gela l’arròs! (Tr.: ¡Venga que se enfría el arroz!)

7.- Si la paella está buena, el elogio al cocinero se hará de forma continuada cada dos cucharadas, durante toda la comida. Algunas frases de uso frecuente son: “Cada gra d’arròs val vint duros” (Tr.: Cada grano de arroz vale 60 céntimos de euro). “T’ha eixit ben senceret l’arròs” (Tr.: Te ha salido bien enterito el arroz). “Cague en la mare que et va parir, això està rebó” (Tr.: Celebro que tu madre te enseñara a cocinar la paella de forma tan exquisita) Pero hay infinidad de expresiones tan populares o más.

8.- Los tropezones, verduras y trozos de carne/marisco que no apetecen al comensal, se pueden depositar delicadamente en el centro de la paella para que los disfrute otro.

9.- Si un trozo de carne sale de la paella no puede volver a la misma, bajo ningún concepto, mucho menos en forma de huesos o cáscaras.

10.- Si alguien invade el espacio de otro comensal, y es la primera vez, puede que perciba un pequeño gesto de desaprobación, acompañado del monosílabo – “Xé! fes el favor”. Si reincide en su comportamiento transgresor, podría aumentar la intensidad bajo los siguientes parámetros: “Eres poc fill de puta” (Tr.: Eres un poco malandrín) Aunque pueda sonar a insulto, en Valencia es sinónimo de trato cordial y camaradería.

11.- Se entiende que un comensal abandona, cuando apoya la cuchara en el borde del caldero, o dice: “Estic fart, ja no puc més!” (Tr.: Estoy harto no puedo más) En ese momento su espacio puede ser ocupado por sus vecinos más inmediatos, siempre con educación, derribando el cavallonet, esa suculenta frontera, pero sin arramblar con todo.

12.- Es de muy mal gusto girar la paella para acceder a otros puntos donde aún queda arroz. El único que podía hacer eso era Joan Monleón.

13.- Si la paella baila por falta de estabilidad, y algún voluntario se ofrece para sostener el asa y así evitar que se mueva. El resto de comensales se ocuparán de mantener su copa siempre llena de bebida.

14.- Cuando la cuchara toque el fondo metal y aparezca el anhelado “Socarraet”, habrá que mantener la calma y se repartirá el oro negro de forma ecuánime para no acabar “com el ball de Torrent”

15.- La comida finaliza cuando los comensales se retiran o ya no queda nada en el caldero, señal indiscutible que la Paella estaba buena.

Nota: La compañera ideal de una buena paella en comunión es la ensalada valenciana cuyo protocolo de ataque se rige también bajo los parámetros similares. Y de postre, si es verano melón o sandía, y en invierno, naranjas.

 Orson Wells fue un disfrutón de la paella valenciana. En la foto de Canito, a la puerta de la Plaza de Toros de Valencia.

Orson Wells fue un disfrutón de la paella valenciana. En la foto de Canito, a la puerta de la Plaza de Toros de Valencia.


Arròs a Banda & Arròs del Senyoret

En esta primera entrada ‘oficial’ en el blog, queremos responder a una cuestión surgida tras compartir el patrón de ingredientes de Arròs a Banda/Senyoret confeccionado a partir de las recetas de los restaurantes distinguidos en 2013: ¿Estáis seguros que Arròs a Banda es lo mismo que Arròs del Senyoret?

Este tema podría ser perfectamente objeto de una tesis doctoral: “Evolución de l’Arròs a Banda hasta el momento en que se confunde con l’Arròs del Senyoret”.

Sabría distinguir un arròs a banda del arròs del senyoret?

Desde luego que en origen no es el mismo plato. l’Arròs a Banda era el rancho que se servía en la barca y comían los marineros en cubierta. Constaba de dos entregas: La primera con los descartes de pescado cocido junto a la patata y cebolla, aderezado con all i oli o salmorreta, y en segundo lugar, el arroz a parte (a banda, en valenciano) que se hervía con el caldo del pescado en un caldero. El vaivén de la barca hacía imposible que esto se pudiera elaborar en paella. Por eso hay que imaginarse este plato de una forma muy distinta a como lo conocemos hoy.

En su maravilloso libro Sabor a Mar de Ángeles Ruiz, hablando de la morralla, base del caldero, dice que los marineros dianenses más veteranos miran con cierta displicencia el fumet que se elabora hoy en día, al resultar los caldos que antes se elaboraban en los barcos mucho más sustanciosos. Pone como ejemplo a Manuel Crespo, enrolado desde los 17 años y con una experiencia de más de 40 ejerciendo como cocinero en los barcos de pesca y en la marina mercante: “Cocinábamos con carbón y había que estar constantemente avivando el fuego. El recipiente estaba fijado a la cocina para que no se moviera con los vaivenes del barco. Con frecuencia comíamos caldero. Se sofreía  un púlpito o un calamar. Cuando estaba bien sofrito se agregaba una ñora y unos dientes de ajo enteros, que una vez dorados se sacaban del aceite para hacer la picada. Se incorporaba primero los pescados más duros como la araña, congrio, rata o rape y encima de ellos se disponían los que necesitaban  menos cocción como la escorpa o gallo San Pedro y se añadía agua. Después machacabas los ajos y la ñora , se le agregaba un chorrito de vinagre y caldo de la cocción y esta picada se tiraba por encima del pescado antes de servirlo. Se completaba con un arroz sencillo, que se preparaba a parte, a banda, hecho por ejemplo con calamarcitos y con el caldo de la cocción del pescado. Todos comíamos del mismo recipiente, una especie de palangana, con el sistema de cucharada y paso atrás.”

En la Genuína de Pinedo todavía sirven en dos entregas l’arròs a banda

Con el tiempo, y de esto tiene mucha culpa la inteligencia de las gentes de Dènia, el plato fue adquiriendo sofisticación y gusto. Eliminaron la primera entrega quedando solo el arroz, al que añadieron tropezones nobles (sepia, calamar, rape, gambas, etc… todo pelado, listo para disfrutar sin mancharse los dedos). El Arroz a Banda es un plato principal que se consume precedido de varios entrantes. Así es como se toma habitualmente en infinidad de casas particulares y establecimientos de hostelería en la Comunidad Valenciana.

 

Arròs del senyoret con marisco pelado.

Arròs del senyoret con marisco pelado.

l’Arròs del Senyoret, hoy por hoy viene a ser lo mismo que el Arròs a Banda. Recibe el nombre del plato que cocinaba la servidumbre de las casas pudientes para el primogénito de la familia. El arroz podía elaborarse de mil maneras, con infinitos ingredientes, siempre claro, a gusto del ‘señorito de la casa’. Tenemos referenciado en Benissa, uno de ellos, “l’Arròs de Faba Pelà” que cocinaba por ejemplo ‘la tata de nuestro amigo Joaquín’, primero lo hizo para su padre y luego para él. Como su nombre indica lleva hasta las habitas tiernas sin piel, ajos tiernos y carne magra de cerdo cortada en finos dados. Son arroces de todo tipo hechos con mimo y consideración para disfrutarlos sin esfuerzo. Al final la restauración ha creado un plato de arroz elaborado con un fumet, donde el marisco va pelado y salteado con tropezones de pescado sin espinas, y el pueblo llano le ayudamos con un nombre: “Senyoret”. Hay una confluencia de intereses comerciales y cultura popular que ha encumbrado a este plato en lo más alto de las cartas de los locales del litoral Mediterráneo. Todos contentos, aunque un Arròs del Senyoret podría atender a cualquier capricho personal. Para gustos, colores.

 

Un arròs al gusto del señorito, preparado para contentar al rey de la casa.

Un arròs al gusto del señorito, preparado para contentar al rey de la casa.

l’Arròs del Senyoret en otros lugares como por ejemplo en Catalunya también se denomina Arròs a la Mandra, Arròs a la Gandula, Arròs de Cec. Incluso tiene un nombre propio, Arròs Parellada, en honor a un dandy barcelonés, Juli Parellada, cliente habitual del Café Suizo, a finales del S.XIX. Parellada era un gourmet sibarita amante de la buena mesa, que un día hastiado de comer las mismas cosas pidió al camarero un Arròs Parellada. En cocina elaboraron un arroz con todos los ingredientes mondados. El plato se popularizó en el Suizo y pronto los restaurantes de Set Portes en la ciudad condal lo incluyeron en sus menús con el nombre de Parellada o Arròs sense Entrebancs (sin obstáculos).

 

Café Restaurant Suizo (1857-1949) Plaça Real, 17 (Ramblas) Sin este local es difícil explicar la historia gastronómica de Barcelona.

Café Restaurant Suizo (1857-1949) Plaça Real, 17 (Ramblas) Sin este local es difícil explicar la historia gastronómica de Barcelona.

La historia es evocadora, y recuerda al relato del origen del Carpaccio, en el Harry’s bar de Venecia, curiosa anécdota para cerrar esta estupenda fusión de las dos grandes recetas originarias de la Marina Alta.


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